Fa Orozco nos contó todo sobre su nuevo libro: No te calles

En STAY, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Fa Orozco, mejor conocida por su canal de Youtube: Las palabras de Fa.

En esta ocasión, Fa nos contó acerca de su primer libro No te calles, de Penguin Random House, su pasión por la lectura y la escritura, así como  lo que piensa del fenómeno Booktube.

La temática del libro es precisamente ésa: ¡No te calles! Pero en tu relato hablas más acerca de lo que vive el otro. Me agradó muchísimo esa perspectiva que tienes de la otredad. ¿Cómo te decidiste por la historia y el enfoque?

La verdad cuando pensé en este libro, fue porque todo partió de que la mayor parte del tiempo cuando sufrimos una injusticia es cuando nos volvemos chiquititos. Cuando nos quedamos sin voz y no podemos decir “no me hables así, o no me trates así”; pero cuando vemos que le sucede a alguien más, sí tenemos la voz. Entonces, partía mucho de eso. Yo quería contar algo sobre lo importante que es levantar la voz por los demás. En relación a los personajes, yo quería hacer una historia de madre e hija narrado desde el punto de vista de la madre. Así empecé. Y a partir de ahí, comencé a moverme, a experimentar, a probar qué usar o qué no usar. Terminé decidiéndome por esta madre que va a morir y sabe que su hija va a estar bien porque tendrá un padre maravilloso, y unos que la cuidarán…Todo va a estar increíble. Pero hay ciertas cosas que las mujeres aprendemos sólo de nuestra madre o de otras mujeres, o de nuestra experiencia y propios errores; y son esos errores los que no quiere que Inés, su hija, cometa. La cosa es que ella ya lo entiende porque lo vivió o le pasó a la amiga de su hermana, a su propio hermano, cosas así. A partir de ahí me fui guiando, y me tuve que poner en los zapatos de una mamá… Que no soy mamá (risas), entonces tuve que enlistar qué tengo en común con este personaje que le va a escribir a su hija; y creo que lo único que tenía en común con ella era la noción del amor, de amar de verdad y perder todo temor propio por temer por alguien más. Eso le pasa al personaje que está narrando: ya no tiene miedo de sí, tiene miedo de lo que le pase a Inés, de lo que va a vivir. Era esencial, para mí, hablar del otro y transmitir que, como nuestra Inés, no estamos solos.  Y es más importante agarrarnos de la mano que sentirnos en competencia.

En pocas páginas abarcaste grandes temas como la sororidad…

Ese tema era muy importante para mí.

¿Te consideras feminista?

Sí. Sí, sí y sí. Justo hace unos años dije en una presentación (ya después me lo empezaron a preguntar) que yo un día descubrí que era feminista, así lo expresé, porque así me pasó; una vez que yo tuve noción de qué era el feminismo como movimiento, qué hacía una feminista, una buena y una mala feminista. No fue como convertirme hacia el tema del feminismo, sino decir “ah, espera, yo soy feminista”. O sea, no tuve ningún choque con eso, obviamente después te pones los lentes violetas (lo entenderán al leer No te calles) y te das cuenta de todo lo que pasa alrededor y te vuelves loco. Pero sí, es importante reconocer que el feminismo no es una noción por el bien de las mujeres sobre los hombres, sino que ve por todos los demás. Ve porque todos podamos estar dando lo mejor de nosotros mismos desde un punto equitativo. Eso puede ser difícil de entender algunas veces. Mi relato sí tiene tonos súper feministas- porque tiene muchos tonos míos y yo soy feminista-, pero quería hablar de mujeres. Por un momento pensé sólo poner personajes femeninos, pero al final aparecieron uno que otro hombre por ahí.

“Para mí era fundamental que, más que categorizar como feminismo o violencia de género, hacer un relato de sororidad, agarrarnos de la mano”.

Sentí que era el núcleo de tu relato.

Gracias. Ésa era toda la intención.

¿Y el abrigo rojo es alguna metáfora que escuchaste en tu casa, algo que imaginaste…?

No, de hecho es una historia real. Le tengo que preguntar a mi mamá (risas), porque cuando lo estaba escribiendo busqué “abrigo rojo, tal, tal”. Investigué y no pude rastrear la historia, porque mi mamá la leyó en una revista en los ochentas. Y fue una historia que a ella se le quedó y me contó alguna vez, y también se me quedó a mí. Por ejemplo, esa es una de las nociones que hay de mí en el libro; todo lo que sucedió alrededor del abrigo rojo ya no lo viví yo, fueron experiencias de mis personajes.

Pero el significado que tú le diste al abrigo, ya es otra cosa… Es algo totalmente tuyo

Claro. Si no me equivoco la historia real era de Carlos de Suecia y de quien se convirtió en su esposa, que creo que es la reina Silvia. Es una historia real. Sucedió, no lo pude rastrear porque existe sólo en un archivo impreso, de una revistas, específicamente. De esas que cuentan la historia romantiquísima; mi mamá de ahí lo leyó, porque mi abuelita es súper fan. Ahí tienes otra cosa, en casa de mi mamá todas mis tías eran súper fans de leer estas revistas que contaban las historias bellísimas de realeza, de la vida perfecta europea. ¿Sabes? Entonces también hay un poco de eso en querer trabajar lo de las revistas en la historia.

Sé que siempre te ha gustado leer e incluso de chica imaginabas que eras editora de los libros que leías. ¿Ya habías experimentado como escritora o esto es algo nuevo que se está abriendo ante ti?

Más o menos. De alguna forma, como a los catorce años tuve la revelación de que quería escribir libros. Y después creces, empiezas a leer más y piensas “wey, nunca voy a hacer algo tan maravilloso como esto que estoy leyendo, y te entra el pendiente”. Entonces fue como medio tumultoso todo, pero sí desde la secundaria y prepa estuve muy interesada en contar historias. Mi manera de contarlas era en texto, porque las consumo en texto: en los libros. Escribí varias cosas y ya, posteriormente, en la universidad me tocó trabajar ficción. Tuve que experimentar con eso, con cosas poéticas, en prosa, ensayo… De alguna forma, tener ese callo, esa práctica, me quitó el miedo a la página en blanco, lo cual sucede a veces. Es lo que he escuchado en las pláticas en las que me preguntan cómo quitar el miedo a la página en blanco; y es que no hay otra cosa para quitarlo, que empezar a escribir. Y no pasa nada, lo borras y pones algo encima. Muchas veces le tienes mucho cariño a algo y piensas que es increíble, y pues no. No pasa nada si lo quitas y lo mejoras, o lo borras totalmente y empiezas de nuevo.

“También es importante no tener miedo a borrar”

¿Cómo surgió la idea para este proyecto? ¿Cómo es que se dio todo el proceso?

Pues son dos cosas; una, me tardé bastantes años agarrar entre el valor y la conciencia de que yo estaba en un punto de lectora suficientemente maduro para intentar escribir y publicar. Porque para mí era algo muy serio. Obviamente. Como amante de los libros, publicar es algo súper serio. Dicen que escribir un libro es como un parto; lo trabajas un montón y ya después tu hijo va a la universidad y luego lo tienes que dejar ir. Una parte de mí sabía que tenía que aprovechar que no sólo tengo buenos amigos, cercanos, que son escritores, sino que también son buenos escritores. Lo empecé a charlar con Xavier y con Benito. Les preguntaba qué pensaban al respecto. Con Xavier empecé a rebotar las ideas de hacer este libro sobre relatos en contra de las injusticias y de alzar la voz… Y le solté el nombre, le dije: “algo así como No te calles“. Y él me contestó: “Ése es el nombre, ese va a ser”. Y a todo el mundo le encantó y ese se quedó. La verdad me gusta mucho el nombre, me parece directo al punto; de eso se trata el libro, sin más, y me gusta cuando pasa eso en los libros. Entonces, así fue. Pusimos unas guías; decidimos de qué queríamos hablar: homofobia, discriminación a la tercera edad, sororidad, etc. Y se empezaron a sumar los demás. Encontramos a Sara, la ilustradora, que ella por cierto dijo que quería hacer algo de clasismo; eso no nos pasó por la mente, pero está increíble. Sí teníamos unas líneas de qué temas queríamos, acerca de no callarse e impedir que las injusticias sucedan o avancen, pero cada quién pudo hacer lo que quiso, y de la manera que mejor le salía, la historia más importante en su corazón. Queríamos que contaran algo importante.

Eso era lo más importante para nosotros: hacer cosas reales.

¿Cuánto tiempo te tomó escribir tu relato, pulirlo y decir “ya está”?

Tengo una manera muy extraña de escribir. Bueno, me imagino que mucha gente la tiene, no sólo yo. En lo particular, hago mis borradores, planteamientos y planeaciones… pero todo sucede en mi mente. Mucha gente los escribe, los arma o anota en una libreta, hasta lo dibujan. Durante varias semanas lo fui escribiendo en mi mente. Decidí que quería algo de un botón, ¿de dónde lo iba a sacar?, del abrigo, y así sucesivamente.

Entonces primero fue el botón de tu relato…

Sí, el botón siempre fue importante para mí. El proceso de mi relato fue cosa de varios meses, porque las pensaba y después las anotaba en mi mente, borraba. Y ya para escribirlo, sentarme y escribirlo, sólo unos días me tomó. Tal vez, tres o cuatro días de arduo trabajo. Porque mi cerebro funciona mejor así. Primero pienso, luego escribo.’

¿Te gustaría escribir una novela?

Me gustaría escribir de todo. Novelas románticas, de ciencia ficción, cómics. La verdad me encantan todos los géneros, hasta la no ficción. Quiero jugar con los temas de la ficción. Por ejemplo, me gusta que lees No te calles y es de mentira, pero es muy real. Eso es importante para mí. Puede ser una historia falsa, que no existe, pero muy real. Y sí, me gustaría intentar de todo, y acompañada y sola. Porque fue algo para lo que mi vida lectora me fue preparando y entrenando. Es mi plan. No tengo plan B, porque siempre mi plan B será mi plan A. Y mi plan A es escribir.

Hablando de lectura, ¿hubo algún evento que marcara tu historia lectora?

Hubo un par. Me acuerdo que cuando mi mamá daba clases en secundaria, cuidaba la biblioteca. Yo estaba en cuarto o quinto de primaria. Y alguna vez me tocó ir. Estaba muy aburrida y mi mamá me dijo que agarrara un libro, y agarré El Mago de Oz. Entonces, para mí fue un momento clave. Más adelante me tocó que una de mis hermanas me dijo que debería de leer Pollyanna (no sé de dónde lo sacó, pero me lo recomendó). Como buena hermana menor, quería hacer todo lo que la hermana mayor dijera. Mi mamá no lo encontró, pero sí encontró un paquete con como quince libros clásicos baratísimos, y entre ellos venía Pollyanna, y me lo compró. Por muchos años, me dediqué a sólo leer esos clásicos: Julio Verne, Jonathan Swift, obras de ciencia ficción.

Eso fue lo que me entrenó, que todas mis primeras lecturas fueron clásicos.

Clásicos (en versión infantil) como El viaje al centro de la tierra, que para mí representaron grandes sucesos. Ya después, a los 16, leí Los miserables por primera vez. ¡Y fue un gran impacto para mí!, de las primeras cosas que me abrieron los ojos ante injusticias. Ver la historia y seguir la historia de Valijean, que lo mandan a la cárcel veinte años por robarse un pan. Creo que hay momentos a lo largo de la vida que marcan la historia de un lector, pero para mí fueron esos tres.

¿Tal vez la impresión de leer Los Miserables y toda la injusticia que retrata te inspiró para el tema de No te calles?

¡Sí! Tal vez sí. Ahí andaré predicando que no sean ingratos e injustos ja-ja-ja.

Ahora, además de saber que te gustan los clásicos, sé también cómo inició tu vida en las letras. Pero, ¿qué se siente que cientos o miles de personas inicien sus vidas lectoras gracias a ti? Ya sea porque te escucharon alguna vez hablar de un libro, por una recomendación que hiciste, o ahora leyéndote en tu faceta de escritora. 

De que me lean aún no tengo noción. Pero en unos meses te lo contaré. Pero sobre lo que recomiendo en el canal… es súper fuerte para mí. Me pasa seguido en las presentaciones. Que estamos charlando en una feria del libro y llega la gente a decirme “Es que yo empecé a leer por ti, o leí tal libro por ti…”, eso me impacta mucho y es de las cosas que más me llenan el corazón porque yo como lectora sé que nunca se me van a olvidar mis primeros libros, ni quién hizo que los leyera. Y a nadie jamás se le olvidará cómo empezaron a leer, y por quién. Entonces, saber que por una forma existo en esa vida lectora de alguien más es muy abrumador (pero en el buen sentido), pero es bellísimo y es un gran halago. Soy otra lectora, me encantan los libros, y alguien me escuchó y decidió darme la oportunidad, lo cual me llena mucho.

¿Cómo es la experiencia de ya tener tu libro físico?

Sabes, está muy raro. no termina de caer el veinte. Te cuento, aún no lo he visto en librerías. Sé que está ahí, porque la gente lo compra y manda fotos. Pero yo personalmente aún no lo veo en librerías. Creo que cuando lo haga me va a mover muchísimo.

(Hacemos un paréntesis, porque, una semana después de realizar esta entrevista, Fa pudo ver por primera vez su libro en una librería)

Continuamos…

¿Te imaginas verlo en las ferias del libro? Lo que me va a impactar más será tener las opiniones de los lectores de regreso. Eso es lo que me pone más ansiosa. Quiero que la gente lo lea y saber que piensa. Me gusta mucho cuando lees un libro y se queda en tu vida y contigo. Creo que cuando alguien me diga eso de mi libro, será muy especial. Espero que les guste. Personalmente, me gusta un montón. Estoy muy orgullosa. Y no sólo de mi relato, sino de los demás y de las ilustraciones, los colores, todo. Me parece bellísimo, la verdad. Xavier y yo coordinamos este libro, pero para mí era súper importante el lado técnico. Para mí era muy importante que el color del libro fuera muy peculiar porque yo tengo mi librero de mi casa acomodado por color. Y siempre tengo la noción de qué color son los libros que están ahí. Quería que éste fuera diferente y peculiar, especial. En cuanto me llegó, lo puse entre los libros azules y los verdes y en ninguno quedó. Fue perfecto, porque era exactamente lo que quería.

Me encanta que nos dimos la libertad y cada quien hizo cosas muy diferentes porque venimos de lugares diferentes. Dos mexicanos, una venezolana, tres españoles. Desde eso, hasta lo que hemos vivido y las ciudades que tenemos. Eso es maravilloso, no sólo proclamamos diversidad en el libro sino que hay diversidad entre nosotros.

¿Y qué viene ahora para ti?

A corto plazo viene el tour de presentación. Estoy contenta porque voy a poder ir a ferias a las que nunca he ido, que a lo mejor para booktubers no hay tantos eventos como tal. Entonces este libro representa una gran oportunidad de conocer otras ciudades y otros lectores que me han escrito desde años. El libro lo hicimos, ahí está, y ahora ya no es nuestro. Es de nuestros lectores. Y estoy feliz de que podré sentarme con ellos a discutirlo.

Hablando de tu canal, y de que a ti te ha tocado todo el boom, ¿cómo has visto el fenómeno Booktube en estos seis años y cómo ha sido su evolución en Latinoamérica? ¿Cómo ves el panorama actual?

Es súper loco porque sí, en efecto, me tocó el boom y ver cómo se levantó y se cayó y se volvió a levantar… Me han tocado diferentes olas del movimiento Booktube. Pero la verdad es que desde un inicio cuando comenzó el boom y la chispa fue cuando éramos morritos hablando de libros que nos gustaban. Obviamente, los tiempos cambian, la gente crece y todo se vuelve diferente, o a veces se queda igual, pero siempre permanece la chispa. Al final del día, quien recuerda que empezó simplemente porque le gusta leer y compartir lecturas son aquellos que continúan haciendo videos, y me incluyo entre ellos. Me acuerdo que al inicio éramos tan poquitos que todos nos conocíamos. Ahora, hay un montón. Me encantaría conocerlos a todos, pero ni me da tiempo… ¿Sabes? Eso me entusiasma también, que durante bastante tiempo me tocó ser la booktuber que todos conocían; y ahora estamos en un punto en el que hay muchos booktubers que no me conocen. Me emociona mucho que cada quien hace su lucha y que el movimiento no cae en los hombros de nadie, pero en los de todos.

¿Tienes algún booktuber favorito?

Voy a decir la verdad, todas son mis amigas porque veía sus videos y me gustaban, y decía ok, va a ser mi amiga. Las he adquirido por eso. Hasta el día de hoy me encanta Rainbook (Ale), sus videos me fascinan y desde que la vi decidí que seríamos amigas para siempre; Vikinga Lectora (Mariana), ella es lo máximo porque lee tan diferente a mí y puedo ver y vivir a través de sus ojos cosas que me dan miedo, y los géneros que no me atrevo a leer, a ella le apasiona el terror. También es de mis amigas por siempre; El librero de Valentina…Aún no somos amigas Vale y yo, pero lo vamos a ser (risas). Ella es muy buena y me gusta que es lectora de tiempo y trae otras nociones de vida. Valentina tiene familia, hijos, y siento que trae una perspectiva muy interesante. Me gusta conocer personas con enfoques maduros y firmes. Siempre tengo amigos mayores que yo, y por lo mismo disfruto a booktubers con más edad que yo.

¿Cómo te has sentido en Penguin?

Les gusta crear hogar. Tuve el privilegio de decir que quería hacer un libro con Penguin. De alguna forma, fui enormemente privilegiada. Ellos me dieron la oportunidad. Fue lindo tener tanta libertad. Tengo el gen de editor, y ellos me dejaron experimentar. Yo estaba hasta metida en el diseño y en los colores y en todo. Fue bello que me dieran tanto campo de juego. Este libro desde que lo pensamos tenía una intención. Era contar una historia que le hiciera recordar a la gente que sólo se necesita una voz para romper el silencio.

¿Un mensaje para nuestros lectores?

Espero que disfruten No te calles y que cuando lo lean, me escriban para decirme qué les pareció. Estoy feliz porque he presentado muchos libros en la vida, pero ninguno mío. Y he presentado libros con Benito, pero ninguno nuestro.

Anuncios