El jardín de las mariposas: en el horror, hay belleza

La belleza es efímera y escurridiza, y él tenía que capturarla mientras pudiera. 

Recientemente, leí El jardín de las mariposas, de la autora Dot Hutchison. Esta novela, que se publicó en 2016, por fin llega a nuestro país, y lo hace de mano de una de las editoriales de más renombre: Planeta.

El jardín de las mariposas, de entrada, tiene una de esas portadas que no pueden dejar indiferentes a su paso. Tierra, colores oscuros, una mariposa muerta. Es increíble que, incluso desconociendo el argumento de esta novela, la pura portada nos transmita algo inquietante y perturbador, pero sumamente bello.

Más escalofriante que El silencio de los inocentes- se lee debajo del título-. La belleza nunca había sido tan aterradora.

Y es totalmente cierto…

Argumento

Maya despierta desorientada y con una resaca producida por drogas que, está segura, no consumió; a su lado, una joven algunos años mayor que ella, de exquisita belleza, le explica que fue secuestrada por un hombre que se hace llamar “El Jardinero”. Ambas lo fueron, y no son las únicas.

En el Jardín viven varias jóvenes, cada una de ellas poseedora de una belleza única y superior, y lo más perturbador es que todas, sin excepción, tienen las alas de una mariposa tatuadas en la espalda.

Más de una veintena de mujeres vive en el delirio de un psicópata, comportándose de acuerdo a reglas, obsesiones y rutinas impuestas por su captor, y Maya deberá hacerlo también, si no quiere terminar en cristal.

Sentí cada punción de la aguja en mi piel mientras me tatuaban mi prisión en el cuerpo. 

Horror, belleza: la misma cosa

Al leer El jardín de las mariposas, uno puede sentir que la bella prosa de Dot Hutchison se pierde en parajes de horror puro, aunque mantiene su esencia inicial; y, de lo contrario, o, mejor dicho, de la misma forma, el horror descrito en esta obra alcanza tonalidades de belleza exacerbada. La primera, una cualidad; la segunda, un sentimiento. Ambos factores se encuentran en los extremos y se fusionan, regalándole al lector una experiencia preciosista.

El jardín artificial es idílico. El aletargamiento en el que viven las mariposas es alterado sólo por pequeños vislumbres de esperanza, y terror.

Por la noche, la criatura que era el jardín se despojaba de su piel sintética para mostrar el esqueleto debajo.

 

 

Opinión personal

No quiero ahondar más en el argumento o en la psicología y evolución de los personajes, pues cualquier cosa que pueda decirse acerca de esta novela puede (y debe) ser tomado como spoiler.

Basta decir que El jardín de las mariposas es sublime. Sin duda alguna, uno de los mejores thrillers que he leído en mi vida. Un page turner de principio a fin. Y la cosa no acaba ahí, pues, después de terminar la novela y quedar sedienta de más, descubrí que éste es sólo el primer libro de una trilogía.

Estoy segura de que una vez que lean El jardín de las mariposas se harán la promesa, al igual que yo lo hice, de leer cualquier obra publicada por Dot Hutchison.

Siento, de alguna forma, que El Jardinero y sus mariposas me acecharán en sueños durante muchos días más.

Si quieres saber más acerca de este libro, da click aquí.

¡Y no podía terminar esta reseña sin dejar en book trailer de El jardín de las mariposas!

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